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sábado, 20 de febrero de 2016

Carta de Leopoldo López a 2 años de su injusto encarcelamiento

Hoy cumplo 2 años de injusto encarcelamiento. Hace dos años, alzamos nuestra voz e invitamos a los venezolanos a conquistar un cambio pacífico, democrático y constitucional. Estábamos preocupados por la situación del país y, más allá, seguros de que esa situación se agravaría a tal extremo, que el colapso de este modelo equivocado haría pagar a nuestro pueblo la factura de su fracaso. Una factura que hoy la pagamos todos, menos la élite gobernante más corrupta e ineficiente de nuestra historia, la cual ha saqueado y robado las riquezas de los venezolanos.

Quienes emprendimos esta tarea, estábamos convencidos de que había que reaccionar, que había que despertar conciencias y sabíamos que debíamos iniciar una lucha que podía llevarnos un mes, dos meses, un año o dos, pero que si no iniciábamos, ese cambio jamás llegaría.

Hoy cumplo dos años de injusto encarcelamiento, dos años preso físicamente pero libre en mente y espíritu. Sé que pronto voy a salir en libertad y cuando lo haga estaré más fuerte de alma, mente y cuerpo. Saldré fortalecido y sin rencores; el odio y el resentimiento son las reacciones propias de quienes han llevado a nuestro país a esta crisis humana tan severa, y han intentado hacernos, física y espiritualmente, más pobres e infelices. Voy a salir en libertad para seguir luchando por las mismas causas por las que siempre he luchado, y voy a seguir luchando mientras tenga vida, las mismas nobles causas por las que fui encerrado: el bienestar y prosperidad de nuestro pueblo, la defensa de la democracia y la libertad de los venezolanos.

Hoy cumplo dos años de injusto encarcelamiento, pero profundamente esperanzado, porque cuando veo a toda la Unidad Democrática más dispuesta que nunca a concretar este 2016 el cambio que tanto deseamos los venezolanos me digo que ha valido la pena, y que importa poco lo que intente hacer la dictadura porque sus horas están contadas.

Hoy 18 de febrero, nuevamente ratificó a mis compañeros de la Unidad mi compromiso para lograr cuanto antes, el cambio político que el pueblo venezolano pide a gritos. Acordemos desde ya si es el revocatorio, la enmienda, la renuncia o la constituyente. No obstante, sea cual fuere el mecanismo que definamos de consenso para lograr la salida a este desastre, hoy nuestro debate más importante debe estar centrado en la construcción de un gran acuerdo nacional que permita la entrada  a la Venezuela de los próximos 100 años.

Aunque el tiempo es algo que he aprendido a dominar y no me atormenta gracias a que he estrechado mi acercamiento con Dios, sé que voy a salir en libertad para avanzar juntos en ese nuestro sueño de alcanzar la mejor Venezuela, la de la paz, el bienestar y el progreso. Una Venezuela que surja de un gran acuerdo nacional que garantice que todos los derechos sean para todos los venezolanos.

Allí es donde quiero invitar a nuestro pueblo a poner la mirada desde ya. Vean esa Venezuela donde vivamos con dignidad y, en principio, tengamos satisfechas las cosas más básicas de una sociedad. Que tengamos un sistema de salud que cure a los enfermos; un sistema educativo que eduque; una seguridad social que ampare a la población vulnerable; policías, jueces y fiscales que protejan; una economía que produzca alimentos, empleo y bienestar.

Sí se puede Venezuela, y para ello debemos ir más allá de tomar unas medidas o formular unas políticas públicas que le pongan paños calientes a los problemas. Debemos cambiar un modelo que fracasó y Reconstruir la Convivencia Democrática, Impulsar una Economía y una Sociedad  más Justa e Incluyente, Segura y Soberana   que permitan acabar con la escasez, la inflación y el desempleo, y que tenga  como prioridad el fortalecimiento de la producción nacional y así Colocar nuevamente a Venezuela en el lugar que le corresponde en el mundo.

Sí se puede Venezuela, sí se puede y juntos lo vamos a lograr.

Fuerza y Fe
Leopoldo López
Cárcel Militar de Ramo Verde

viernes, 22 de agosto de 2014

"Caminando a Valencia" - La Conveniencia de la Constituyente

La Conveniencia de la Constituyente


Los países desarrollados no se cuidan de estar cambiando sus Cartas Fundamentales porque ni siquiera les pasa por la mente hacerlo, por muchas razones, mientras que los países más atrasados como en Venezuela, finalmente un importante grupo de venezolanos nos hemos tomado en serio la reconciliación y el rescate de nuestra patria. No es que seamos iluminados, sino que la verdad es que no se puede tapar el sol con un dedo y no podemos concebir la idea de no hacer nada por el país, estamos claros en que tenemos que impulsar primeramente un CAMBIO, pero ese cambio es de carácter URGENTE por la profundización de la grave crisis política, social y económica, además de que mientras más se consolide la dictadura tendremos menos capacidad para actuar, tiene que ser PROFUNDO porque no se trata simplemente de cambiar el ejecutivo nacional sino que el pueblo demanda un cambio de todo el sistema por lo que se deben sentar las bases para la refundación del Estado, e INCLUYENTE porque tenemos que generar la participación de todos los sectores de la sociedad permitiendo puentes con el chavismo, tenemos que sumar, todos somos pueblo y todos somos ciudadanos venezolanos, porque está demostrado hasta el cansancio que en ésta hermosa tierra de Dios cambemos todos.

Lo que queremos lograr y lo vamos a hacer es el cambio del sistema y la reconciliación nacional lo antes posible, de manera pacífica y constitucional.

Es muy cierto que en otras latitudes desde hace muchas décadas mantienen sus constituciones y apenas las han reformado, pero también es cierto que nuestra cultura es casi que nueva al lado de otras de este y otros continentes que ya eran grandes civilizaciones cuando aquí apenas iniciaba el período de la colonia.

Algo fundamental que puede ser fácilmente percibido por cualquiera que apenas comience a medio pensar o estudiar el fenómeno, por así llamarlo, de que en nuestro país ocurran tantos cambios políticos, es que como ya muchos lo han mencionado, los sistemas fracasan o hacen que fracasen porque, y de esto no me cabe la menor duda, de que es motivado a que algunos grupos políticos y de poder han jugado a que nuestras instituciones no tengan fortaleza ni estabilidad como si las tienen las instituciones en los países desarrollados, esas instituciones que sostienen las grandes democracias en tiempos de crisis.

Para garantizar la durabilidad de una Constitución y más que eso, de un Pacto Social, es imprescindible reunir un gran consenso a su alrededor, es decir, no hay que repetir una de las más grandes fallas que ha tenido el chavismo, no se puede promulgar una Constitución que no ha sido aprobada por la inmensa mayoría de los ciudadanos, es decir, se tiene que entender que por muy buena que pueda ser una Constitución ésta debe ser del conocimiento de todos y debe gozar del respaldo de la gran mayoría de los ciudadanos. Sin embargo, sí mañana se realizara la elección de los Diputados a la Asamblea Nacional Constituyente con exactamente las mismas bases comiciales (condiciones) que impuso el fallecido Hugo Chávez, la Unidad ganaría 7 de cada 10 diputados a esa Asamblea Nacional Constituyente.

En ese escenario, la aprobación de un nuevo Pacto Social sí estaría realmente apoyada por la gran mayoría de los ciudadanos, en vista de que el chavismo también estaría representado en dicha Carta Fundamental y no estaríamos pasando la aplanadora como si ocurrió en 1999.

La Constitución que resulte de la Asamblea Nacional Constituyente que personas como yo estamos impulsando, se promulgaría como dije antes en consenso con todos los factores del país porque entendemos que sólo profundizando este debate en nuestra sociedad, en todos los estratos sociales y siendo lo más incluyentes y amplios posibles, es que podremos obtener como resultado un verdadero Pacto Social en el que todos nos sintamos representados, que todos respetemos y al que todos le brindemos firmeza y estabilidad, lo cual repercutirá en instituciones democráticas en las que en adelante serán las que brinden solidez y seguridad a nuestro país para poder soportar nuevas crisis políticas, sociales o económicas que de vez en cuando suelen surgir hasta en los sistemas más sólidos del mundo.

El pueblo que fue convocado por el gobierno a la reforma constitucional a la que un gran movimiento de jóvenes se atrevió a enfrentar y a darle la cara al país, hizo posible que no se reformara la Constitución evitando que de golpe y porrazo nos implantaran un sistema diferente a la democracia, que nos cambiaran una Constitución que se fundamenta en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia por otra socialista con claros visos de castrocomunismo. Hay personas a las que les costó aceptar la nueva Constitución, que no fue mi caso, pero la gran mayoría la aceptamos aunque pocos como yo votamos contra ella, y a pesar de eso la hicimos nuestra, porque somos demócratas y progresistas.

Hoy en día hay algunos que saben que Venezuela vive una grave crisis política, social y económica, saben que hay que hacer algo, pero no proponen nada, si están de acuerdo en que la salida a la crisis debe ser constitucional pero no se deciden por ninguna de las vías que ofrece la Constitución y como no han podido ofrecerle nada al país para salir de ésta crisis nos preguntan a quienes proponemos una constituyente ¿por qué convocar a una Asamblea Nacional Constituyente? Para transformar el Estado cambiando el sistema, creando un nuevo ordenamiento jurídico y redactando, o mejor dicho, mejorando nuestra Constitución vigente.

Y sí por casualidad perdemos esa elección, que no será así, no nos habremos quedado de brazos cruzados viendo como se le entrega nuestro país, la tierra donde nacimos a otros gobiernos que sólo quieren explotar nuestra Venezuela en beneficio de gente que está en otras latitudes. El riesgo es inmenso, pero es necesario porque sus hijos, sus nietos, mis sobrinos, mi familia y mis amigos los valen, una y mil veces los valen.

Abog. Edwin Gómez C.
Voluntad Popular (Carabobo)
Coordinador Regional de Comunicaciones
Cel. +58 424 494.82​.77
BB Pin: 270E6270 - Twitter: @EdwinGomezC

martes, 8 de julio de 2014

¿No apoyas “La Salida”? ¿Propones otra salida? ¿No? ¿Entonces chico?


La semana pasada me encontraba visitando a una familia amiga y conmigo, otros amigos de la familia. Como en muchísimas oportunidades terminamos hablando de política, y les describí a Venezuela más o menos en esta situación, una crisis política con agudos rasgos de dictadura con corrupción descarada frente al pueblo, que promueve el malgasto militar frente al decrecimiento del gasto e inversión en seguridad ciudadana, en salud y con una educación con claros visos de adoctrinamiento socialista/comunista, de carácter hiperinflacionaria y con una quiebra técnica del país, así como un largo etcétera nada bueno tampoco.

En cierto punto de la conversación me molesté un poco con un amigo (cosa rara en mi) y le increpé que nos convenciera a los presentes de su absurda posición y que la argumentara convincentemente porque echarle la culpa a todo el mundo, no tener idea que cómo aportar aunque sea un granito de arena, y por supuesto, no proponer nada para ayudar a resolver la crítica situación que atraviesa nuestro país, no puede ser la posición de nadie sensato y con por lo menos dos dedos de frente en este momento. Ante tal indefensión, no le quedó otra opción que decirme, “está bien, dinos cuál es la salida que tú, Leopoldo, María Corina, Voluntad Popular y los demás están proponiendo”, momento al que pasé a explicarles las diferentes salidas que tenemos para solucionar todo el desastre inicialmente descrito.

La primera alternativa que tenemos es el golpe de Estado, les digo, pero nosotros no somos quienes pueden dar un golpe de Estado porque esos los dan quienes tienen las armas, y aquí quienes las tienen son las Fuerzas Armadas y las guerrillas en la frontera. Una opción completamente fuera de la Constitución, así que primera opción descartada.

Dentro de las opciones establecidas en la Constitución aprobada por el pueblo tenemos las siguientes, segunda alternativa, esperar a la próxima elección presidencial, es decir, esperar los 5 años que el ilegítimo de Nicolás no merece estar en la presidencia de nuestro país. Al mencionar ésta opción todos los presentes cantaron cual coro, ¡noooooo!

La tercera alternativa es esperar por lo menos año y medio hasta Diciembre 2015 o quizás, Enero 2016, para las elecciones a Diputados a la Asamblea Nacional (donde hay muchos emocionados por allí calentando los motores sin importarles para nada el país), eso sí, se realizarían cuando le convenga a la dictadura del PSUV. En este punto tengo que decir lo siguiente, hay estudios serios que indican claramente que los resultados serán que la oposición obtendrá menos diputados de los que tenemos en la actualidad, y hoy somos minoría en la Asamblea Nacional, por lo que eso tampoco ayudaría a resolver la situación, ¿y aun sabiendo eso vamos a esperar para participar en esa elección que no resuelve absolutamente nada? La respuesta fue la misma que la anterior, “claro que no” fue la frase que más se escuchó, opción descartada.

Continué con la cuarta alternativa que es el Referendo Revocatorio, que no es tan simple como algunos creen. Primero hay que esperar a la mitad del período (faltan casi dos años), luego hay que recoger las firmas, así como ya lo hicimos una vez con el Firmazo y el Reafirmazo, luego vendría la votación como tal donde se elegiría “Si” (se va) o “No” (se queda), aquí tienen que ocurrir dos cosas simultáneamente, la primera es que gane el “Si”, y la segunda es que el “Si” saque por lo menos un voto más de la cantidad de votos que sacó fraudulentamente Nicolás, pero en su contra claro está. En resumen, hay que esperar mucho tiempo y es súper engorroso obtener un resultado favorable, opción descartada.

La quinta alternativa es el famoso artículo 350, la desobediencia civil que la gran mayoría, para no decir todos, no saben ni cómo se come, además de que eso implicaría unos niveles altísimos de participación y de organización ciudadana jamás antes vistos en nuestro país. Rápidamente, opción descartada.

“Ah no Edwin, ¿y entonces? ¿Qué tenemos que hacer?”

La sexta y última alternativa que es la propuesta que nosotros le hacemos a todo el pueblo de Venezuela es la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), una constituyente para tres cosas fundamentales:

a)     Para transformar el Estado, ya no vivimos en democracia, ahora hay un sistema de Estado que llaman socialista que apunta a ser comunista pero que es claramente una dictadura moderna;
b)     Para derogar todas las leyes inconstitucionales que han creado desde la asamblea nacional y a través de las leyes habilitantes con el aval del Tribunal Supremo de Justicia, y así comenzar a crear el ordenamiento jurídico que le hace falta al país para vaciar los cimientos de una Venezuela de paz, bienestar y progreso para todos, y finalmente;
c)      Reforzar o blindar nuestra actual Constitución para finalmente tener un país con estado de Derecho y de Justicia, donde elijamos limpiamente como se hace en una verdadera democracia al Presidente, a los Diputados, al CNE, al Fiscal General, al Contralor General, al Defensor del Pueblo y a jueces honestos y probos como Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.

¿Y eso no es como muy complicado? ¿Eso no tardaría mucho tiempo?

Una de las grandes ventajas de la Asamblea Nacional Constituyente es que es algo que si podemos realizar este año, si, en este 2014. No solo eso, sino que al instalarse la ANC, por tratarse del Poder Constituyente o Poder Originario, no podría ninguno de los ilegítimos o enchufados mayores realizar acto alguno sin ser aprobado antes por la ANC.

Como dije en mi columna anterior y como les dije a los presentes en la reunión, no puede ser que simplemente digan que no están de acuerdo con “La Salida” sin proponer absolutamente nada, o que digan que el camino no es corto cuando eso no es verdad,  y mucho menos que la salida está sentándose a dialogar con la dictadura. Las salidas a la actual crisis están claramente definidas en la Constitución, se las acabo de explicar y pueden ser rápidamente realizadas o tortuosamente dejadas al olvido viviendo cómo cada día se destruye más y más nuestro hermoso país que no se merece esto. Con todo el respeto que se merecen todos los puntos de vista, ¿por qué no le han metido el pecho al robo de las elecciones? ¿Quieren esperar otra elección donde nos volverán a robar descaradamente? ¿No escarmientan? ¿No entienden por qué Leopoldo López, Daniel Ceballos, Enzo Scarano, Salvatore Luchesse entre muchos otros están injustamente presos y muchísimos más que son perseguidos por la dictadura? Entiéndanlo de una vez, esta es una dictadura y las dictaduras no ceden el poder dialogando.

Finalmente, les hablé de que la Unidad tiene que ser mucho más que los partidos políticos, que el pueblo no va a esperar por la unidad de los partidos políticos y tenemos que organizarnos en una verdadera y amplia unidad donde estén todos los sectores representativos del país, una unidad con políticos, obreros, maestros, universitarios, ingenieros, abogados, contadores, médicos, enfermeros, empleados públicos, sindicatos, gremios profesionales, demás trabajadores de todos los sectores organizados y por supuesto, nuestros valientes estudiantes que están luchando por el presente para tener futuro.

Pero ocurrió una sorpresa, ¡se fue la luz! Y de esa manera Jesse Chacón acabó con nuestra reunión, y sin luz tampoco tendríamos agua en el apartamento donde estábamos así que decidimos continuar en una pronta oportunidad y en el punto donde quedamos.

Abogado Edwin Gómez C.
Voluntad Popular (Carabobo)
Coordinador Regional de Comunicaciones
Cel. +58 424 494.8277 y 426 542.9997
Correo: edwin@edwingomez.com
Twitter: @EdwinGomezC

miércoles, 2 de julio de 2014

¿Quieren saber cuando se comenzarán a resolver los problemas? por @EdwinGomezC

La Salida

Aunque siempre estoy pendiente, en estos días decidí comentarle a algunas personas por qué no se van a resolver los problemas por los cuales protestan o que son denunciados por prensa como la solicitud de que se reactive la construcción del Metro de Valencia, la de creación de un Consejo Integral para la Seguridad, el plan de racionamiento abusivo de agua o las aguas negras que envía Hidrocentro, el grosero inicio del “Plan de Gestión de Cobro” de Cortoelec mejor conocido como plan de corte y reconexión, que tiene como finalidad seguir asaltando el bolsillo de todos a quienes sufren los constantes cortes de electricidad y que cuando la hay tiene constantes subidas y bajadas de tensión que dañan los aparatos eléctricos; por otro lado me gustó la forma de protestar de los vendedores informales contra el alcalde de Valencia con quienes desde mi óptica se ha negociado mal y en algunas situaciones hasta jugado, pero todas esas manifestaciones, protestas, propuestas, denuncias, etcétera, son legítimas y completamente válidas en un sistema democrático pero no bajo el régimen dictatorial al que estamos actualmente sometidos los venezolanos, un régimen que tiene completamente controlados los cinco poderes públicos nacionales y que tiene secuestrada una parte de las Fuerza Armada Nacional.

Como ya dije, y estoy completamente seguro de ello, estos problemas no se van a resolver mientras estemos bajo el régimen dictatorial Castro Pesuvista de unos pocos enchufados, por lo que es necesario e imprescindible un cambio de modelo político donde los poderes públicos sean independientes y no respondan a persona o parcialidad política alguna y donde tengamos un verdadero estado de Derecho y de Justicia como dice nuestra violentada Constitución.

Lastimosamente 2013 y 2014 serán los años de mayor emigración de Venezuela y mientras se mantenga la dictadura seguirá aumentando cada año el porcentaje de emigración a lo que debo recomendar la lectura del artículo de opinión "¿Nosotros también nos vamos?" de Luis Vicente León, opiniones con las que estoy muy de acuerdo, sin embargo, eso me hace recordar que el pasado 14 de abril de 2013 nos robaron las elecciones presidenciales, de eso existen suficientes pruebas. Sí ya Nicolás Maduro venía volando mal, ese día él mismo se dio un plomazo en el ala al aceptar la auditoría propuesta por el hoy gobernador del estado Miranda, sabemos que Nicolás fue duramente reprendido pues casi de inmediato salió de nuevo a tratar de enmendar el capote simplemente diciendo que ganó y que aceptaría los resultados de la auditoría chucuta que propuso el CNE. Es de resaltar que Nicolás fue visto como ilegítimo por la comunidad internacional hasta el momento en que el mirandino perdió fuerza y confianza en su más que justo reclamo que tuvo como sepelio el reconocimiento de Nicolás como primer mandatario.

Sí no reconocen al compañero Nicolás Maduro como Presidente constitucional tampoco los reconoceremos a ustedes, palabras más, palabras menos, eso fue lo que aplicó para todos los gobernadores, alcaldes, diputados, concejales, líderes y dirigentes agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática. El no reconocimiento por parte del régimen dictatorial de representantes legítimos, electos constitucionalmente y sin ningún tipo de ilegitimidad tocó fondo cuando los amenazaron con no enviar el dinero del situado constitucional a las gobernaciones y alcaldías opositoras que no reconocieran a Nicolás. La MUD no aguantó las presiones y produjeron una sutil línea política de reconocimiento a Maduro que le dio la legitimidad de origen que el régimen buscaba, que se terminó de sellar al darse la mano desesperadamente con Henrique Capriles y que todos los medios de comunicación y redes sociales reflejaron al instante. ¿Será por eso que el mirandino lo reconoció? Quién sabe.

La crisis se agudizaba producto de la inexistencia de políticas públicas coherentes con la grave situación del país y que brillaba por la improvisación, ineficiencia y falta de cumplimiento de objetivos desde hacía meses atrás, motivo por el cual ya puertas adentro en Voluntad Popular debatíamos una salida constitucional a la grave crisis que el régimen se empeñaba en no reconocer. Es así como Leopoldo López y María Corina Machado realizaron un llamado para que a partir del 2 de febrero en todas partes del país nos reuniéramos en asambleas de calle para debatir acerca de “La Salida” constitucional y en función de ello organizarnos para activarla. Pasaron los días y las presiones sociales y económicas que agobian al país comenzaron a no tener retorno desde los estados andinos. El punto de no retorno político fue el 12 de febrero, Día de la Juventud, en el que Leopoldo López, Coordinador Nacional de Voluntad Popular y uno de los principales líderes políticos de Venezuela llamó a una gran marcha nacional que se llevó a cabo con cientos de miles de personas y que finalizó igual como comenzó, pacíficamente, pero funcionarios de los órganos de seguridad del Estado y colectivos armados afectos al gobierno agredieron y reprimieron a quienes todavía estaban en la calle con el lamentable saldo que hoy todos conocemos. Todo el país respondió al llamado a marchar el Día de la Juventud y paralelamente se realizaron grandes marchas en todos los estados de país. Posteriormente, el día 18 de febrero y con otra multitudinaria marcha de acompañamiento en la cual estuve presente, Leopoldo López le dio la cara a Venezuela, y desde entonces permanece injustamente preso por la dictadura por cometer el delito de pensar diferente, de querer cambiar a Venezuela y de proponerle a los venezolanos una salida de las que se encuentran establecidas en la Constitución.

Dicen algunos que sin la MUD no hay forma de derrotar a quienes están en el poder y producir un cambio político, yo digo que con la unidad del pueblo y sin la MUD se logró que los venezolanos multitudinariamente salieran a las calles a protestar para exigir sus derechos y un cambio de gobierno, la gente en las calles fue la que hizo posible que todos los que adversaban y siguen estando en contra de las protestas de calle que el gobierno reprimió, se sentaran a lavarle la cara a un Nicolás que daba patadas de ahogado, y fracasaron en su ambición televisiva al regalarle una bombona de oxígeno a quien estaba casi asfixiado.

La "unidad" tal y como está concebida a través de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) jamás será vista por los pobres como la solución radical, tan sencillo porque eso sería una mentira más grande que cualquiera que Hugo o Nicolás hayan dicho jamás. Son los líderes de todos los sectores incluidos los estudiantiles quienes agrupados en una verdadera unidad pueden llevarle, ofrecerle y cumplirle a todos los venezolanos.

Hay conceptos que son mal entendidos y por ende mal interpretados, por ejemplo, el máximo dirigente de una organización política que me reservo el nombre para no entrar en polémica, dice que su partido político fue opositor a Chávez, que con Maduro son oposición, que con gobierno que venga también serán oposición, y que hasta que ellos sean gobierno seguirán siendo oposición. Oposición es absolutamente cualquiera que adverse a este gobierno dictatorial, pero Mesa de la Unidad Democrática  o MUD es el conjunto de los más importantes partidos políticos agrupados en dicha organización.

Sin embargo, la unidad tiene que ser mucho más que los partidos políticos, el pueblo no va a esperar por la unidad de los partidos políticos y se va a organizar en una verdadera y amplia unidad donde estén todos los sectores representativos del país, una unidad con políticos, obreros, maestros, universitarios, ingenieros, abogados, contadores, médicos, enfermeros, empleados públicos, demás trabajadores de todos los sectores organizados y por supuesto, nuestros valientes estudiantes que están luchando por el presente para tener futuro.

La Mesa de la Unidad tiene que presentarle al país descontento una opción realizable, pero también es cierto que sí no lo hace en un tiempo prudente, por no decir en muy breve tiempo, alguien más lo hará y esa propuesta tiene que ser un plan para relanzar el pacto social de todos los venezolanos y que está plasmado en la Constitución, un pacto que se planifica a largo plazo pero que está en manos de cada gobierno de turno el respetar el pacto social aprobado por el pueblo.

No puede ser que admitan que el país tiene claras urgencias y digan que el camino no es corto cuando eso es una gran mentira, las salidas a la actual crisis están claramente definidas en la Constitución que aprobó el pueblo y pueden ser rápidamente realizadas o tortuosamente dejadas al olvido en espera de unas elecciones que jamás volverán a ser limpias en la dictadura en que vivimos, de verdad, y con todo el respeto que se merecen porque le han metido el pecho y porque nos robaron las elecciones, ¿quieren esperar otra elección donde nos volverán a robar descaradamente? ¿No escarmientan? ¿No han entendido por qué Leopoldo López, Daniel Ceballos, Enzo Scarano, Salvatore Luchesse entre muchos otros están injustamente presos?

La única obsesión que tenemos todos, excepto quienes están cómodos con la dictadura, es que queremos realizar un cambio hacia la democracia, hacia la libertad, hacia el estado de Derecho y de Justicia como dice nuestro violentada Constitución.

Venezolanos, el cambio lo podemos comenzar y realizar en el corto plazo, este año inclusive, la salida que nosotros en Voluntad Popular proponemos es la de realizar una Asamblea Nacional Constituyente para renovar los poderes públicos nacionales, mejorar nuestro texto constitucional y renovar el pacto social que nos une a todos los venezolanos, tenemos esa gran oportunidad con la constituyente.

Abogado Edwin José Gómez Carpio
Celular: 0424 – 494.82.77
Twitter: @EdwinGomezC