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jueves, 24 de julio de 2014

Comunicado de Voluntad Popular Carabobo 24-07-2014


Voluntad Popular ratifica ante la opinión pública carabobeña su compromiso con la Mesa de la Unidad Democrática por Venezuela. En Voluntad Popular nunca nos prestaremos para embochinchar el accionar de la alternativa democrática. Este fue otro intento de dividir a la MUD. No podrán dividir a la MUD porque estamos completamente comprometidos con el rescate y la construcción de una Venezuela de paz, bienestar y progreso.

Es nuestro deber acusar a Cesar Burguera, sombrío personaje que no tiene ninguna credibilidad, que intenta dividir a la MUD y al sentimiento nacional que representa. Es lamentable y muy bajo el papel que le imponen desde el gobierno regional queriendo ocultar el estruendoso fracaso de las elecciones del PSUV, especialmente en Carabobo.

Burguera trató de involucrar a Voluntad Popular en una componenda para “liquidar” a la Mesa de la Unidad Democrática, por lo cual es determinante dejar clara constancia de que nuestro partido político jamás ha estado, ni estará dispuesto a conspirar contra la Unidad democrática contrariando nuestros principios, los cuales mantienen injustamente preso desde hace más de cinco meses a nuestro líder y Coordinador Nacional de Voluntad Popular, Leopoldo López.

Como partido federal nuestras decisiones son autónomas y no dependen de ningún factor político externo. En estos momentos no tenemos intención de coordinar la MUD en el estado, sino que hemos propuesto la reestructuración de la misma, que incluye la renovación de sus voceros, la inclusión de diferentes factores y personalidades del estado así como la creación de diferentes mesas de trabajo. Esta reestructuración la discutiremos con todos partidos políticos miembros de esta organización.

Ante esta deplorable situación no imputable a nuestra organización, no nos prestaremos para atacar a ningún miembro de la alianza democrática, siendo nuestro único adversario la cúpula enquistada de este régimen que nos mantiene a todos los venezolanos en una permanente crisis política, social y económica con flagrantes violaciones a los derechos humanos, propias actuaciones de un sistema antidemocrático que vamos a cambiar.

Desde Voluntad Popular nuestro objetivo siempre ha sido la unión de los venezolanos. Este nuevo intento de dividir a la MUD sólo le favorece al régimen y al gobierno regional, por eso presentamos como la salida constitucional la Asamblea Nacional Constituyente que una a los venezolanos, rehaga el pacto social y acabe con la división en los venezolanos.

Valencia, 24 de Julio de 2014
Voluntad Popular Carabobo.-

martes, 15 de julio de 2014

Carta escrita por Leopoldo López desde Ramo Verde para sus compañeros de la MUD:




“A mis compañeros de lucha de la Unidad Democrática y a todos los venezolanos quienes queremos conquistar la democracia.

Les escribo esta carta desde mi celda de la cárcel de Ramo Verde cuando cumplo cinco meses de encarcelamiento injusto por haber llamado a la protesta no violenta y a la conquista de la democracia por la vía popular y constitucional. No soy el único preso, somos más de 150 los presos políticos incluyendo a los dos alcaldes destituidos y encarcelados, Enzo Scarano y Daniel Ceballos, y a Iván Simonovis y los policías de la PM que ya cumplen 11 años de prisión injusta.

Venezuela se está cayendo a pedazos, la crisis es en todos los ámbitos y no hay ningún análisis, ni los de voceros del propio régimen, que indiquen que por el camino que vamos saldremos de esta crisis que afecta la vida de millones de venezolanos, todos los días.

El origen de esta crisis no es el colapso del precio del petróleo, ni una invasión extranjera, tampoco lo es una guerra económica y mucho menos es culpa del pueblo venezolano. El origen de todos los problemas es el mismo: el sistema. Un modelo económico fracasado que, en lugar de haber aprovechado la más grande bonanza petrolera en 100 años, ha permitido el crecimiento de la pobreza y de la pobreza extrema. Un sistema de gobierno antidemocrático, corrupto, ineficiente y militarista que ha instalado un Estado delincuente que pretende echar raíces profundas para favorecer a una elite gobernante que ya asoma el despotismo hereditario para mantenerse en el poder por generaciones.

Este sistema nosotros lo hemos calificado cómo DICTADURA, una Dictadura del siglo XXI, una dictadura a color, pero a fin de cuentas una DICTADURA. Pero para no polemizar si es o no una dictadura quedémonos en el punto de encuentro que concluye que el origen de la crisis generalizada es el sistema. Es decir el origen del problema es político y su solución tiene que ser política.

Siendo el problema el sistema, estamos obligados a hacernos, y respondernos, la pregunta: ¿salimos del sistema o permanecemos prisioneros de él? El dilema está centrado allí, salir o permanecer. Nosotros optamos por salir, una salida que sea popular, democrática y constitucional, pero irrevocablemente comprometida con salir del sistema y conquistar la democracia. Sin concesiones; no las puede haber, como no las hubo para quienes salieron a conquistar la independencia de Venezuela o para quienes salieron a derrocar la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Ante esta realidad se ha abierto un debate en el seno de la oposición democrática. Lo primero que quiero decir sobre esto, es que no está mal el debate dentro de la Unidad nacional, más bien es una señal positiva que tengamos visiones diferentes, siempre y cuando no dejemos a un lado dos condiciones necesarias, definir un objetivo común y mantenernos unidos.

El debate es positivo, ya ocurrió en el pasado reciente cuando en el 2009 promovimos primarias y tarjeta única, propuesta que fue duramente criticada por algunos compañeros de la oposición en sus inicios, pero que luego fue asumida como el camino a seguir por todos quienes creemos en la Unidad.

Para lograr el cambio que queremos es necesario debatir y hacerlo sin miedo, con respeto, pero sin temor a disentir. Lo que sería reprochable es actuar como el oficialismo, quienes ante las voces disidentes que ya señalan su división interna, optan por la descalificación, los tribunales disciplinarios y el torniquete al debate. Ese jamás debe ser nuestro proceder. Más bien todo lo contrario, para conquistar la democracia, practiquémosla, seamos demócratas en nuestro proceder interno para ganarnos la legitimidad de poder conducir el país, que siempre tendrá visiones encontradas sobre distintos temas, de manera democrática.

Sobre este debate ya hay sobre la mesa distintas propuestas que me voy a permitir comentar de forma respetuosa.

Ramón Guillermo Aveledo y Henri Ramos Allup (AD) han insistido en retomar el dialogo con el régimen sin condicionarlo para que pueda fluir. Ya esta opción tuvo un primer ensayo fracasado, no por culpa de la oposición sino porque el régimen lo utilizó como un mecanismo para aplacar la protesta popular y no para tejer un entendimiento nacional. Así acertada y oportunamente lo señaló esta semana la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) que estando representada en el diálogo en la persona del Nuncio Apostólico tiene toda la autoridad moral para llegar a esta demoledora conclusión de lo que fue este primer ensayo.

Nos preocupa que un nuevo episodio del diálogo sea utilizado por el régimen para avalar medidas extremas como el aumento del precio de la gasolina, una maxidevaluación y otras medidas muy duras que no merecen ser aplicadas bajo un manejo opaco y corrupto de la economía como el que actualmente tenemos. Convocan a pagar la factura entre todos para que ellos sigan robando y botando los recursos de todos los venezolanos.

Sobre el diálogo tenemos que estar claros que no hay diálogo efectivo sin presión de calle. Nuestro pueblo lo sabe: así como los obreros organizados en sindicatos protestan para lograr el contrato colectivo, los estudiantes lo hacen por el pasaje o el comedor, y los barrios por la falta de agua, así debemos actuar desde la protesta no violenta para lograr que el régimen acceda a un diálogo real que genere el único resultado aceptable: el camino hacia la democracia.

Henrique Capriles ha insistido en que el objetivo de la oposición debe ser el cambio del CNE. Tiene razón Henrique, tenemos que cambiar el CNE, pero también a la Contraloría que avala la corrupción endémica con su pasividad cómplice; a la Fiscalía que encarcela a inocentes y deja en libertad a asesinos; al TSJ que tuerce la Constitución con sentencias que criminalizan la protestas, militarizan la política y avala la corrupción; a la Defensoría del Pueblo que solo defiende los intereses del PSUV; de la Asamblea Nacional que es inoperante como resorte del debate y contraloría política y democrática; y por supuesto al ejecutivo encabezado por Nicolás Maduro que es responsable de las más alta ineficiencia y corrupción que se haya conocido en la historia del país.

El problema es el sistema. Ya en el pasado la oposición se enfrascó en centrar el debate en el CNE sin ningún resultado. Con esto no quiero decir que hay que dejar de buscar el cambio del CNE, sí hay que hacerlo ya que todas las soluciones pasan por procesos electorales, solo digo que allí no está la solución del problema político de fondo, el CNE es un medio y no un fin.

Primero Justicia propone la tesis de acumulación de fuerzas y proponen como ruta para el cambio las elecciones de la AN en el 2015.

El problema con esta propuesta es que ya hemos ganado y no ha sido reconocida la voluntad popular. Así pasó en el 2010 con las elecciones de la Asamblea Nacional. Ganamos el voto popular con el 52% pero el oficialismo obtuvo mayoría de diputados y desarticularon la AN con habilitantes, destitución de diputados y minimizando el impacto de esta instancia. Además esta opción sería inefectiva para lograr un cambio en los Poderes Públicos, que no podrían ser cambiados aún ganando la mayoría de los diputados, ni tampoco resuelve el problema de la urgencia del cambio.

Ganar y no cobrar también ocurrió en abril del 2013, tal como lo dijo Henrique Capriles a Venezuela y al mundo: ganamos las elecciones pero por el cerco institucional hoy gobierna Maduro. Insisto: El problema es el sistema, no solo el CNE.

Es necesario revisar y reorganizar la MUD y adaptarla a esta nueva etapa tal como lo propone Antonio Ledezma, con respeto, amplitud pero con el sentido de urgencia que amerita el momento.

En este sentido María Corina Machado, Copei, Bandera Roja y otras organizaciones proponen la convocatoria de un Congreso Amplio de Unidad Nacional, como un mecanismo para ampliar y democratizar la Unidad Nacional que sin duda alguna es una tarea pendiente y necesaria ya que el país democrático es mucho más grande que los partidos políticos que hacen vida en la MUD.

Esta convocatoria a un Congreso Amplio podría ser el escenario ideal para la definición entre todos de una ruta a seguir para el cambio del sistema. Fue precisamente esa la deliberación que hace 203 años tuvieron nuestros padres de la independencia quienes luego de tres días de deliberación acordaron firmar el Acta de Independencia 10 años antes de conquistarla. Es decir, la declaración de independencia el 5 de Julio de 1811, fue la definición de un rumbo a seguir que solo se hizo realidad luego de muchos años de lucha y sacrificio, pero lo lograron porque sabían hacia dónde iban y qué querían conquistar asumiendo todos los riesgos.

La ruta a seguir debe combinar una estrategia política con la protesta de calle, una acción sostenida y no-violenta que incorpore a todos los sectores en el espacio en donde nos reconocemos y nos hacemos fuertes: LA CALLE. De lo ocurrido entre febrero y mayo debemos convencernos de lo importante que es canalizar la protesta de calle de forma ordenada y no violenta, y sin duda alguna los jóvenes y estudiantes tendrán una responsabilidad importante en este sentido.

Un grupo de partidos y organizaciones entre los que está el partido al que pertenezco: Voluntad Popular, estamos promoviendo dentro de este debate la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente como el camino a seguir para lograr un cambio profundo como lo amerita la circunstancia.

Promovemos la convocatoria a una Constituyente por varias razones. La primera, es un mecanismo de cambio político que está contemplado en la Constitución (art. 347 y art. 348) y que puede ser convocado por la vía de la iniciativa popular. En Venezuela hemos tenido varios procesos constituyentes, y todos han sido convocados desde el poder, es cierto, pero también es cierto que la Constitución vigente, a diferencia de todas las anteriores contempla que el Pueblo mediante la consignación de firmas equivalentes al 15% del REP, puede convocar un proceso como este. Esta sería la primera Constituyente convocada desde el Pueblo y para el Pueblo. No es un invento nuestro, la opción esta allí, clarita, en el artículo 348 de la Constitución. Activarla o no depende de nosotros.

La segunda razón es que si el problema es el sistema como hemos dicho, una Constituyente es el mecanismo más idóneo para cambiar el esquema y los responsables de conducir los Poderes Públicos del Estado venezolano, y eventualmente convocar a unas elecciones para legitimar los cargos de elección popular.

La tercera razón es que ante una crisis de la magnitud que hoy padecemos, una Constituyente sería un punto de encuentro, de diálogo y reconciliación nacional en donde todos estén representados. La Constitución no es el problema, es el pacto social que hoy está roto por el secuestro del Estado venezolano. Por eso aprovechamos para hacer un llamado al oficialismo democrático a buscar una salida incluyente a la crisis.

En un proceso constituyente podrán participar todos, incluyendo la creciente disidencia oficialista que hoy está siendo asfixiada por la antidemocracia interna. En una eventual Constituyente estaría representado el PSUV así como otras organizaciones del Polo Patriótico que hoy cuestionan al gobierno de Maduro y se quejan de estar excluidos.

Y finalmente, estimamos oportuna la convocatoria de una Constituyente, porque es urgente el debate y el acuerdo sobre el modelo de Gobierno y de Estado a seguir. ¿Cuál es el modelo económico? ¿Cómo garantizar los derechos de todos? ¿Cuál es la responsabilidad de los militares? ¿La descentralización?

No basta con sustituir a quienes gobiernan, es necesario definir cuál es el modelo de país por el cual todos trabajemos y todos nos veamos representados. Durante los últimos años hemos visto crecer a muchos sectores que deben ser incorporados en este proceso de cambio. Hoy esos sectores están en la calle y reclaman ser escuchados: trabajadores, médicos, educadores, estudiantes, gremios, productores, comerciantes, las ONG. Todos deben ser parte de un proceso de cambio de abajo hacia arriba.

Estamos claros que nuestra propuesta es una más dentro del debate, y es precisamente por eso que debemos ante todo promover el debate, el diálogo entre quienes queremos cambio. Un diálogo que tenga como resultado un objetivo común, la conquista de la democracia, y una ruta compartida.

No caigamos en la trampa de descalificarnos los unos a los otros, tengamos más bien la valentía de debatir de manera amplia las propuestas que cada quien le está haciendo al país.

Hermanos y hermanas de la Unidad Nacional, pongamos nuestro corazón y compromiso del tamaño de la circunstancia, salgamos juntos, sin miedo, con la mayor amplitud, a conquistar la democracia.

Desde la Cárcel de Ramo Verde, a los 14 días del mes de julio de 2014.

Leopoldo López
Coordinador Nacional de Voluntad Popular

viernes, 11 de julio de 2014

martes, 8 de julio de 2014

¿No apoyas “La Salida”? ¿Propones otra salida? ¿No? ¿Entonces chico?


La semana pasada me encontraba visitando a una familia amiga y conmigo, otros amigos de la familia. Como en muchísimas oportunidades terminamos hablando de política, y les describí a Venezuela más o menos en esta situación, una crisis política con agudos rasgos de dictadura con corrupción descarada frente al pueblo, que promueve el malgasto militar frente al decrecimiento del gasto e inversión en seguridad ciudadana, en salud y con una educación con claros visos de adoctrinamiento socialista/comunista, de carácter hiperinflacionaria y con una quiebra técnica del país, así como un largo etcétera nada bueno tampoco.

En cierto punto de la conversación me molesté un poco con un amigo (cosa rara en mi) y le increpé que nos convenciera a los presentes de su absurda posición y que la argumentara convincentemente porque echarle la culpa a todo el mundo, no tener idea que cómo aportar aunque sea un granito de arena, y por supuesto, no proponer nada para ayudar a resolver la crítica situación que atraviesa nuestro país, no puede ser la posición de nadie sensato y con por lo menos dos dedos de frente en este momento. Ante tal indefensión, no le quedó otra opción que decirme, “está bien, dinos cuál es la salida que tú, Leopoldo, María Corina, Voluntad Popular y los demás están proponiendo”, momento al que pasé a explicarles las diferentes salidas que tenemos para solucionar todo el desastre inicialmente descrito.

La primera alternativa que tenemos es el golpe de Estado, les digo, pero nosotros no somos quienes pueden dar un golpe de Estado porque esos los dan quienes tienen las armas, y aquí quienes las tienen son las Fuerzas Armadas y las guerrillas en la frontera. Una opción completamente fuera de la Constitución, así que primera opción descartada.

Dentro de las opciones establecidas en la Constitución aprobada por el pueblo tenemos las siguientes, segunda alternativa, esperar a la próxima elección presidencial, es decir, esperar los 5 años que el ilegítimo de Nicolás no merece estar en la presidencia de nuestro país. Al mencionar ésta opción todos los presentes cantaron cual coro, ¡noooooo!

La tercera alternativa es esperar por lo menos año y medio hasta Diciembre 2015 o quizás, Enero 2016, para las elecciones a Diputados a la Asamblea Nacional (donde hay muchos emocionados por allí calentando los motores sin importarles para nada el país), eso sí, se realizarían cuando le convenga a la dictadura del PSUV. En este punto tengo que decir lo siguiente, hay estudios serios que indican claramente que los resultados serán que la oposición obtendrá menos diputados de los que tenemos en la actualidad, y hoy somos minoría en la Asamblea Nacional, por lo que eso tampoco ayudaría a resolver la situación, ¿y aun sabiendo eso vamos a esperar para participar en esa elección que no resuelve absolutamente nada? La respuesta fue la misma que la anterior, “claro que no” fue la frase que más se escuchó, opción descartada.

Continué con la cuarta alternativa que es el Referendo Revocatorio, que no es tan simple como algunos creen. Primero hay que esperar a la mitad del período (faltan casi dos años), luego hay que recoger las firmas, así como ya lo hicimos una vez con el Firmazo y el Reafirmazo, luego vendría la votación como tal donde se elegiría “Si” (se va) o “No” (se queda), aquí tienen que ocurrir dos cosas simultáneamente, la primera es que gane el “Si”, y la segunda es que el “Si” saque por lo menos un voto más de la cantidad de votos que sacó fraudulentamente Nicolás, pero en su contra claro está. En resumen, hay que esperar mucho tiempo y es súper engorroso obtener un resultado favorable, opción descartada.

La quinta alternativa es el famoso artículo 350, la desobediencia civil que la gran mayoría, para no decir todos, no saben ni cómo se come, además de que eso implicaría unos niveles altísimos de participación y de organización ciudadana jamás antes vistos en nuestro país. Rápidamente, opción descartada.

“Ah no Edwin, ¿y entonces? ¿Qué tenemos que hacer?”

La sexta y última alternativa que es la propuesta que nosotros le hacemos a todo el pueblo de Venezuela es la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), una constituyente para tres cosas fundamentales:

a)     Para transformar el Estado, ya no vivimos en democracia, ahora hay un sistema de Estado que llaman socialista que apunta a ser comunista pero que es claramente una dictadura moderna;
b)     Para derogar todas las leyes inconstitucionales que han creado desde la asamblea nacional y a través de las leyes habilitantes con el aval del Tribunal Supremo de Justicia, y así comenzar a crear el ordenamiento jurídico que le hace falta al país para vaciar los cimientos de una Venezuela de paz, bienestar y progreso para todos, y finalmente;
c)      Reforzar o blindar nuestra actual Constitución para finalmente tener un país con estado de Derecho y de Justicia, donde elijamos limpiamente como se hace en una verdadera democracia al Presidente, a los Diputados, al CNE, al Fiscal General, al Contralor General, al Defensor del Pueblo y a jueces honestos y probos como Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.

¿Y eso no es como muy complicado? ¿Eso no tardaría mucho tiempo?

Una de las grandes ventajas de la Asamblea Nacional Constituyente es que es algo que si podemos realizar este año, si, en este 2014. No solo eso, sino que al instalarse la ANC, por tratarse del Poder Constituyente o Poder Originario, no podría ninguno de los ilegítimos o enchufados mayores realizar acto alguno sin ser aprobado antes por la ANC.

Como dije en mi columna anterior y como les dije a los presentes en la reunión, no puede ser que simplemente digan que no están de acuerdo con “La Salida” sin proponer absolutamente nada, o que digan que el camino no es corto cuando eso no es verdad,  y mucho menos que la salida está sentándose a dialogar con la dictadura. Las salidas a la actual crisis están claramente definidas en la Constitución, se las acabo de explicar y pueden ser rápidamente realizadas o tortuosamente dejadas al olvido viviendo cómo cada día se destruye más y más nuestro hermoso país que no se merece esto. Con todo el respeto que se merecen todos los puntos de vista, ¿por qué no le han metido el pecho al robo de las elecciones? ¿Quieren esperar otra elección donde nos volverán a robar descaradamente? ¿No escarmientan? ¿No entienden por qué Leopoldo López, Daniel Ceballos, Enzo Scarano, Salvatore Luchesse entre muchos otros están injustamente presos y muchísimos más que son perseguidos por la dictadura? Entiéndanlo de una vez, esta es una dictadura y las dictaduras no ceden el poder dialogando.

Finalmente, les hablé de que la Unidad tiene que ser mucho más que los partidos políticos, que el pueblo no va a esperar por la unidad de los partidos políticos y tenemos que organizarnos en una verdadera y amplia unidad donde estén todos los sectores representativos del país, una unidad con políticos, obreros, maestros, universitarios, ingenieros, abogados, contadores, médicos, enfermeros, empleados públicos, sindicatos, gremios profesionales, demás trabajadores de todos los sectores organizados y por supuesto, nuestros valientes estudiantes que están luchando por el presente para tener futuro.

Pero ocurrió una sorpresa, ¡se fue la luz! Y de esa manera Jesse Chacón acabó con nuestra reunión, y sin luz tampoco tendríamos agua en el apartamento donde estábamos así que decidimos continuar en una pronta oportunidad y en el punto donde quedamos.

Abogado Edwin Gómez C.
Voluntad Popular (Carabobo)
Coordinador Regional de Comunicaciones
Cel. +58 424 494.8277 y 426 542.9997
Correo: edwin@edwingomez.com
Twitter: @EdwinGomezC